jueves, 18 de septiembre de 2008

Somos tus dueños

Por Maria Esperanza, el 17 de Septiembre de 2008.

Recién escuché al juez de Mendoza explicar su fallo obligando a una nena de 12 años que fue violada por su padrasto a llevar adelante el embarazo, parto y crianza. Escuché al juez decir que la ley sólo permite el aborto a mujeres violadas, pero idiotas, y que como esta niña no lo es debe convertirse en madre obligada por los otros.

También escuché a este juez ordenando que el estado se haga cargo de la nena, y su bebé, conviertiéndola de hecho en un objeto cuya vida va a ser manejada por una burocracia.

Tambien escuché a miembros de una asociación religiosa que irrumpieron en la habitación de hospital de una nena de 12 años para intimidarla y acosarla.

También leí comentarios en la web celebrando esta decisión del juez.

Escuché todo esto, escuché una sarasa sobre los niños por nacer y los deberes cristianos, pero lo que escucho que ellos dicen realmente dicen es esto:

Ustedes, las mujeres, no son libres de decidir sobre sus cuerpos ni sus vidas, y no tienen la inteligencia para hacerlo. Una mujer embarazada no es un sujeto autónomo.

Los derechos de ustedes, mujeres, son inferiores a los de un embrión, todavía informe, de dos o tres semanas.

No nos importa que la primer causa de muerte materna evitable en este país sean las complicaciones de abortos ilegales.

No nos importa que ningún país del mundo haya eliminado, ni reducido, los abortos mediante su prohibición legal.

No nos importa que esta prohibición condene a la muerte a mujeres pobres, mientras que las de clase media y alta tienen acceso a abortos seguros.

No nos importa que las tasas de aborto más bajas del mundo las tengan los países con abortos legales y gratuitos.

No nos importa si sos una niña, una adolescente o una madre con seis hijos cuyo cuerpo está agotado, o fuiste violada, o si estás embarazada de un feto médicamente inviable.

No nos importa si tenés 12 años, u 11, o 10, y fuiste abusada (porque todo embarazo a esta edad es producto de violación). No nos importa saber que el estrés de un embarazo parto y la depresión post-parto te pueden causar un impacto psíquico irreversible.

No nos importa transformar el hecho más hermoso que puede experimentar un ser humano en un mecanismo de poder y sujección.

No nos importa.

Decidiremos por vos, decidiremos sobre tu cuerpo y tu vida, y no te preguntaremos nada. Y si es necesario, obligaremos al estado a vigilarte.

Porque no nos importa qué te pase. No nos importa ni tu muerte, ni tu vida.

Tenemos control sobre vos, y tus hijas, y las hijas de tus hijas.

Te dominamos, ahora, y para siempre.

de: www.labarbarie.com.ar

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