miércoles, 7 de octubre de 2015
Y pasaron más de dos años de la última vez que escribí. Y pasó más de un año de estar bien con él, y me había olvidado lo que escribí en 2011, y es tan parecido a lo que pienso ahora.
Me dejaste de hablar, y no sé por qué. Puedo intuirlo, pero siempre nos dijimos que para solucionar problemas existen las palabras, y vos no empleaste palabras conmigo. No sé de qué me asombro, si no sos capaz de decirme "Te quiero" después de todo este tiempo y todo lo vivido, ¿por qué debería esperar de vos palabras?
Sigo sin entender por qué me duele tanto esta nueva decepción, si no era más allá de lo que, en cierta manera, siempre supe que ocurriría. Quizás lo que más duele es la forma, esta nueva desaparición. Algo pasó mientras estuve afuera, y no sé qué fue. La verdad es que siento que si no me lo quiere decir, es mejor dejar todo así.
No quiero sufrir más.
No quiero sumar más gente indiferente a mi vida.
Ya tengo suficiente con mi propia sangre.
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