Estuve gestando en los últimos días nuevas oportunidades de negocio, que, obviamente tienen como objetivo incrementar mis ingresos. No es que piense hacerme millonaria mañana, ni nada que se le parezca o incluso acerque. El tema es que con estos mínimos ingresos extras yo voy a poder seguir acumulando lo que necesito para hacer realidad algo que hasta no hace mucho (pongámosle 2 años como máximo, 1 año para ser más realistas), era algo impensado para mí, o más bien, visto como algo en extremo lejano. Algo que en algún momento iba a tener, pero que de cualquier modo era muy lejano.
Hoy, ya no veo todo eso como algo tan lejano. Estoy pudiendo ver esos sueños como algo que está más cerca. Como algo que eventualmente va a ser posible y que puede materializarse más allá de esas ilusiones idiotas que siempre tuve.
Porque mi cerebro funciona fraccionado. Alguna vez me dijeron que es como vivir en una realidad paralela, llámenle como quieran. Siempre y cuando tenga bien en claro qué es la realidad y qué es la fantasía, no veo el inconveniente de vivir así. De hecho, cuando estoy bien, cuando siento que estoy feliz, no tengo necesidad de este mundo paralelo, no tengo necesidad de soñar despierta, ni de armar historias.
Alguna vez hasta pensé en dejarlas por escrito... si no fuera porque me da soberana paja sentarme a escribir todos los dias....
Supongo que algún día lo haré, más que nada para plasmar todas aquellas historias, no las de fantasía, las de realidad. Esas historias reales que parecen más de fantasía que la fantasía misma.
¿No será que la fantasía es sólo una forma de simplificar las cosas? Porque en ellas las cosas son naturales, como debieran ser, en teoría. En mi vida las cosas son enroscadas, enroscadísimas más bien. Nada es como debiera ser y nada es natural. Existe algo forzado en cada una de las etapas de mi vida y de mis relaciones con los demas: con mi familia, mis amigos, con todos.
No existe una única cosa fácil, ni una sola.
Ya sé que dicen que lo fácil no sirve, que hay que pelear por lo que uno quiere y todo eso. Pero hay un momento en que me gustaría que se levante un poco la espada...
Nota personal: A nivel laboral y dinero no puedo quejarme, mis santos no me hacen faltar nada.
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