Ayer a la noche creo que se dió el momento en el que me di cuenta cuál era la empresa en la que estaba metiéndose y en la que iba a tener éxito. Es bastante desagradable darse cuenta de que no te quieren, y mucho más cuando viene de esas fuentes y con argumentos bastante idiotas.
Ya hablé, ya dije de qué manera hay que manejarse, pero no todos somos lo suficientemente inteligentes para hacerlo.
La verdad es que ya estoy muy cansada de todo.
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